Redacción en femenino, conectando con tu esencia
A todas nos ha pasado alguna vez en la vida, o muchas veces, que la vida nos dice que NO, se nos cierran puertas, las cosas no suceden como esperamos, se nos presentan retrasos, demoras. Algunas personas nos dicen que no, se van, se alejan. Y así incontables situaciones. La mayoría de las veces culpamos a externos; al clima, al tráfico, al jefe, a esa persona, a que nada ni nadie nos está cumpliendo nuestras expectativas y estándares.
Eres responsable de cumplir tus propias expectativas, de priorizarte, de amarte, de estimarte
Y déjame compartirte que creo que es lo más natural que tengamos estándares o expectativas, no es que seamos más o menos que los otros, no se trata de niveles, up-down, more-less, rico o pobre, más o menos personas. Se trata más de alineaciones, como si fueran líneas a la misma altura que cruzan unas con otras nuestras vidas; entonces si tu línea fuera amarilla y transparente, y la de otra persona que se te cruza a los 25 años fuera negra y densa. ¡Chica, claro! Por supuesto esa persona no es el amor de tu vida, eso no se alinea contigo. Por cierto, el amor de tu vida eres tú misma.

Pero precisamente aquí entramos en otros andares porque las primeras líneas que quisiéramos alinear son las nuestras, la de esa mente controladora versus la de ese alma soñadora y pura. Y las que primero “deberíamos” cumplirnos nuestras expectativas y estándares somos nosotras mismas. Deberíamos va entre comillas porque al final es una elección, no hay un deber ser; si no consideramos de gran valor la autenticidad de nuestro ser probablemente ni siquiera importe si queremos alinearnos o no, si quisiéramos seguir usando máscaras para otros intereses a los que sí consideremos que tengan valor. Al final, increíblemente con esa última elección de ir por esos otros intereses se está más alineado que otras que vivimos en constante contrariedad. Un tema que daría para una enriquecedora y divertida tertulia filosófica, en donde de paso podríamos conversar de por qué los ‘locos’ no se enferman y viven en completa coherencia (pero que incluya un café, por favor).
Volviendo a cumplirnos a nosotras mismas esas expectativas que tenemos, que no es más que lo que creemos que merecemos, entonces podemos decidir conectar nuestras dos partes, el querer y el efectivamente ser; lo “soñado” con lo realizado. El merecimiento que sentimos que la vida nos “debe” es la estima que nos tenemos, es ese amor que nos sentimos que merecemos. Si me merezco estar en un ambiente divertido y placentero pero la casa donde vivo y mi familia no lo son porque son demasiados aburridos, entonces ¡cambia de familia!… Bromeo al respecto (aunque en el fondo no es “tan broma”), pero el tema es: date a ti misma lo que buscas, lo que esperas. Si la diversión y el placer es algo que valoras mucho, porque eso lo que mereces en tu vida, entonces comienza a hacer actividades de ti para ti, contigo misma que te generen esa diversión, esa chispa de alegría y de dopamina, y entonces vas a dejar de culpar a tu familia de vivir en un hogar tan aburrido y reservado, quizás y llegue un punto en que lo dejes de notar. Eres responsable de cumplir tus propias expectativas, de priorizarte, de amarte, de estimarte. Eres responsable de darte la famosa palabra: AUTOESTIMA.
Por ende, tenerse alta estima se trata de la coherencia de lo que yo hago y me brindo a mí misma con lo que yo considero que valoro y merezco de la vida. Esos valores fundamentales para cada una de nosotras es el motor y el motivo por lo cual hacemos las cosas o por la cual nos relacionamos con otras personas o por la cual simplemente vivimos y tomamos decisiones. Y sucede que muchas veces creemos que tomamos decisiones basadas en ciertos valores y resulta que no, y que usamos máscaras para disfrazar el real motivo por el cual lo hacemos; y otras veces tenemos tan claros los motivos, pero no tomamos la acción correcta para cumplirnos. En cualquiera de los casos hay evidentes incoherencias, y sentimos que no nos hallamos, que estamos desalineadas, que nos sentimos down, que nos sentimos con baja autoestima, ¿les resuena?
Por cierto, si buscan una ayuda de cómo identificar esos valores fundamentales, y muchas herramientas más, les recomiendo a Jorge Espinosa @jorgeespinosaoficial (Publicidad política no pagada).
De mi parte, de mi experiencia y aprendizaje les puedo recomendar rendirse ante sí mismas, rendirse todos los días ante su yo maestra, su alma sabia que conoce con exactitud qué vino a hacer y a ser en este mundo. Ella no solo sabe lo que merecemos y lo que valoramos, sino que también sabe cómo alinearnos, qué experiencias vivir para llegar a esas respuestas, cómo cumplirnos día a día con pequeñas o con grandes cosas nuestras expectativas y estándares. A vivir con una alta estima, a vivir cómodas con nosotras mismas y vivir en plenitud.
Namasté