Yo digo que no se puede andar por ahí por la vida de irresponsables emocionales, a estas alturas no, en esta era de la información no, no cuando tenemos todo a la mano.

«Pero ¿Qué entendimiento habría? Si ni siquiera nos hemos sentado a entendernos a nosotros mismos, a comprender nuestras luces y sombras, a amarnos profundamente»
Yo digo que no podemos andar por la vida como si no dependiera nada de nosotros, y todo dependiera del otro. No podemos andar en esta vida repartiendo dolor y dañando a causa de nuestros traumas, nuestras heridas de los que no nos hemos hecho cargo. Yo digo que no podemos ser así de irresponsables tratando a los demás como estúpidos, o como menos humanos, como si no merecieran al menos un mínimo respeto solo por ser exactamente iguales que nosotros, unos seres con capacidades finitas enfrentados a la misma cantidad de retos, que esta vida terrenal y esta sociedad nos pone en nuestro camino.
Yo creo que andar por la vida tan inconscientes de nuestra naturaleza imperfecta, de nuestra equívoca y errática naturaleza, sin asumir la responsabilidad por nosotros mismos, por nuestros actos, reacciones, por nuestras propias heridas para sanar es menospreciar al otro de su sabiduría, y de pretender engañar y traicionar su nobleza al querer entablar una relación con nosotros, conociendo de antemano la oscuridad que podemos traer dentro pero esperando también nuestro entendimiento de que estamos en el mismo nivel.
Pero ¿Qué entendimiento habría? Si ni siquiera nos hemos sentado a entendernos a nosotros mismos, a comprender nuestras luces y sombras, a amarnos profundamente, a ser bondadosos con nosotros mismos. Que irresponsable es no hacerse cargo de nosotros mismos, que irresponsabilidad es no hacernos conscientes de todos los aspectos de nuestra vida, que irresponsabilidad ser tan mediocres y cobardes de no sentarse con nosotros mismos a descubrir capa por capa los misterios de nuestra vida, las emociones, las crianzas, los hábitos, las costumbres, las creencias que nos hacen ser inercialmente lo que somos hoy y esconden la verdadera esencia de nuestro ser. Que irresponsables no explorar nuestro inconsciente y creer que la vida es la búsqueda incesante de culpables y la acomodación a la fantasía en la que nuestra mente nos hizo creer que debíamos vivir.
No se puede andar de irresponsables dañando esa bondad y empatía que los otros nos regalan al decidir acercarse a nosotros, no se puede andar utilizándolos a nuestro son y ton, y mucho menos abusar de ellos, y mucho menos mal tratarlos y hacerlos víctimas de nuestras neurosis, y en algunos casos de nuestras psicosis.
Yo digo que no se puede andar por ahí por la vida de irresponsables emocionales, no cuando ahora tenemos todas las herramientas para llevar nuestro propio proceso de concientización de quienes realmente somos. Yo digo que no se puede andar por ahí con tan poco amor propio y mucho menos tan poco amor por los demás y por todo lo que nos rodea.